"El usufructo queda cancelado, se extingue por consolidación del dominio en favor de los nudos propietarios, y el negocio jurídico por el que esa consolidación se produce puede ser préstamo o donación. Y sí, esa consolidación tiene que tributar"
Por María Cristina Clemente Buendía
Notaria y miembro del Comité de expertos de Lecturas
Cuidado antes de retirar o transferir el dinero
Cuando una herencia incluye dinero depositado en cuentas bancarias, el reparto puede parecer mucho más sencillo que cuando existen viviendas, terrenos u otros inmuebles. Sin embargo, la situación se complica cuando los hijos reciben la nuda propiedad del dinero y el cónyuge viudo conserva el usufructo.
En estos casos, transferir el saldo de la cuenta heredada a las cuentas personales de los hijos no es necesariamente una operación fiscalmente neutra.
La desaparición del usufructo puede provocar una consolidación del dominio y, dependiendo de cómo se articule la operación, generar obligaciones tributarias que conviene conocer antes de mover el dinero.
¿Qué significa tener el usufructo del dinero de una herencia?
En una herencia pueden coexistir dos derechos diferentes sobre un mismo bien: la nuda propiedad y el usufructo.
De forma simplificada, el nudo propietario tiene la titularidad del bien, mientras que el usufructuario conserva determinados derechos de uso y disfrute.
Esto puede suceder, por ejemplo, cuando fallece el padre y los hijos reciben la nuda propiedad de determinados bienes mientras que la madre viuda recibe su usufructo.
Y esta situación no afecta únicamente a viviendas o inmuebles. También puede existir un usufructo sobre el dinero depositado en una cuenta bancaria.
¿Pueden los hijos retirar el dinero de la cuenta heredada?
Imaginemos que varios hermanos han heredado la nuda propiedad del saldo de una cuenta de su padre y que la madre conserva el usufructo.
Los hijos podrían pensar que basta con repartir el saldo y transferirlo a sus respectivas cuentas bancarias.
Sin embargo, si realizan esta operación y el dinero deja de estar sometido al derecho de usufructo de la madre, puede entenderse que dicho usufructo se ha extinguido.
Los hijos pasan entonces a reunir en sus manos tanto la nuda propiedad como el derecho que anteriormente correspondía a la usufructuaria.
Es lo que jurídicamente se conoce como consolidación del dominio.
¿Qué es la consolidación del dominio?
- el nudo propietario, que ostenta la titularidad;
- y el usufructuario, que posee el derecho de uso o disfrute.
Cuando el usufructo desaparece y ambos derechos vuelven a reunirse en una misma persona, se produce la consolidación del dominio.
El problema es que, desde el punto de vista tributario, hay que determinar por qué se ha extinguido ese usufructo.
No es lo mismo que el usufructo termine por una causa prevista inicialmente —como puede ser el fallecimiento del usufructuario en un usufructo vitalicio— que porque las partes hayan realizado una operación que provoque anticipadamente su extinción.
Retirar el dinero puede tener consecuencias fiscales
La cuestión fundamental no es únicamente que los hijos hayan transferido el dinero.
Hay que analizar qué negocio jurídico existe detrás de esa operación.
Si la madre tenía un derecho económicamente valorable sobre esos fondos y los hijos pasan a disponer plenamente del dinero, debe determinarse qué ha ocurrido con el derecho de la madre.
Dependiendo de cómo se haya realizado la operación, podemos encontrarnos ante situaciones diferentes.
¿Puede considerarse un préstamo?
Una posibilidad es que los hijos reciban el dinero pero reconozcan que existe una cantidad que corresponde económicamente al usufructo de la madre y se comprometan a devolvérsela.
En ese supuesto, la operación puede articularse jurídicamente como un préstamo entre particulares.
Es importante documentarlo correctamente.
Aunque determinados préstamos entre particulares estén exentos de tributación en el Impuesto sobre Transmisiones Patrimoniales, su existencia debe quedar debidamente acreditada y puede resultar necesaria la correspondiente presentación tributaria, como sucede con el Modelo 600.
La documentación resulta especialmente importante para demostrar que no existe una transmisión gratuita del patrimonio de la madre a los hijos.
¿Por qué son importantes las actas notariales en una catástrofe?
Después de un incendio o una inundación es frecuente que los propietarios necesiten demostrar el estado en el que han quedado sus viviendas, locales o explotaciones agrícolas.
Las actas notariales permiten dejar constancia oficial de esa situación y pueden convertirse en un elemento de gran utilidad para la tramitación de seguros, reclamaciones o ayudas públicas.
En determinados supuestos también resulta fundamental acreditar quién era el propietario de un inmueble cuando la documentación original ha desaparecido.
¿Y si la madre renuncia al usufructo a favor de los hijos?
La situación cambia cuando la madre pierde su derecho sobre ese dinero sin recibir nada a cambio y sin que exista obligación de devolución.
En determinadas circunstancias, esta operación puede tener la consideración fiscal de una transmisión gratuita o donación.
Los hijos estarían recibiendo un derecho que anteriormente correspondía a la madre y que tiene un valor económico.
En consecuencia, puede resultar necesario liquidar el Impuesto sobre Sucesiones y Donaciones por esa transmisión.
Por eso, repartir simplemente el dinero entre los hijos sin analizar previamente el usufructo puede generar una consecuencia tributaria que la familia no había previsto.
¿Cuánto vale el usufructo de una cuenta bancaria?
El usufructo tiene un valor fiscal.
En los usufructos vitalicios, su valoración depende de la edad del usufructuario conforme a las reglas establecidas por la normativa tributaria, con los límites legalmente previstos.
Esto significa que, aunque estemos hablando de dinero depositado en una cuenta, el derecho de usufructo de la viuda puede representar una parte relevante de ese capital.
Por ejemplo, si existe una cuenta con un saldo importante, la extinción anticipada de ese usufructo puede implicar la transmisión de un derecho con un valor económico considerable.
Y será precisamente ese valor uno de los elementos que deberán analizarse para determinar las consecuencias fiscales de la operación.
No confundas heredar el dinero con poder disponer libremente de él
Este es probablemente el punto más importante.
Que los hijos hayan recibido determinados derechos sobre el saldo de una cuenta no significa necesariamente que puedan repartirse inmediatamente todo el dinero ignorando el usufructo existente.
Primero hay que conocer exactamente cómo se adjudicó la herencia y qué derechos corresponden a cada heredero.
Si existe un usufructo, ese derecho debe respetarse o extinguirse mediante una operación jurídicamente adecuada.
Mover el dinero primero y analizar las consecuencias después puede provocar problemas fiscales perfectamente evitables.
¿Qué conviene hacer antes de repartir una cuenta bancaria heredada?
Antes de transferir los fondos es recomendable revisar la escritura de aceptación y adjudicación de herencia y determinar exactamente qué derechos tiene cada persona sobre el dinero.
También habrá que estudiar cómo se quiere gestionar el usufructo.
Si los hijos necesitan disponer de los fondos, puede ser necesario documentar jurídicamente la operación para que quede claro qué ocurre con el derecho del usufructuario y evitar que Hacienda interprete el movimiento de forma distinta a la pretendida por la familia.
Cada herencia requiere un análisis individual
Las cuentas bancarias pueden parecer uno de los elementos más sencillos de repartir en una herencia, pero cuando existen usufructos, varios herederos o derechos distintos sobre el mismo capital, la situación puede ser considerablemente más compleja.
Por eso, transferir el dinero de una cuenta heredada no debe hacerse automáticamente.
Antes de realizar movimientos entre cuentas conviene conocer qué derechos corresponden al cónyuge viudo y a los hijos, cómo se producirá la eventual consolidación del dominio y cuáles serán sus consecuencias fiscales.
Una correcta planificación y documentación de la operación puede evitar liquidaciones tributarias inesperadas y futuros conflictos entre los propios herederos.











