La experta ha dado algunas claves para poder hacer frente al pago de esta tributación sin tener que renunciar a la herencia.
Recibir una herencia en España puede ser un gran beneficio. Eso no quita que se pueda convertir en un proceso complejo. Una de las obligaciones fiscales que viene asociado a esta acción es el pago del Impuesto de Sucesiones. Se trata de un tributo que «grava la transmisión de bienes y derechos por causa de fallecimiento de una persona». Se tiene que abonar cuando existe una transmisión de bienes o derechos de una persona que ha fallecido y a título gratuito. Toda persona está obligada a pagar el impuesto si existe una donación entre personas, tal y como regula la Ley 29/1987 y su reglamento 1629/1991.
Sin embargo, al pensar en este impuesto, muchos españoles se llevan las manos a la cabeza. Y es que cada región fija sus propias bonificaciones, reducciones, tipos y deducciones dentro de unos límites. Esto quiere decir que dependiendo de la comunidad habrá que hacer un desembolso u otro. Por ejemplo, hay zonas en las que la tributación es meramente simbólica, mientras que otras deben hacer una aportación mayor.
En este sentido, existen españoles les inunda la preocupación cuando piensan en tener que hacer frente al Impuesto de Sucesiones. 20minutos ha hablado con la notaria Cristina Clemente sobre este asunto y ha dado algunos consejos para poder recibir la herencia sin miedos.











